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06/02/2019

Tips para reconocer tu tipo de cutis

El cuidado de la piel es fundamental para que tenga buen aspecto. Acá partimos del primer dato: descubrir qué tipo tenés para saber qué productos usar sobre la cara. FIjate.

A veces se presentan dudas sobre qué tipo de cutis es el tuyo. ¿por qué es importante? Porque los cuidados son distintos si tenés piel seca o grasa. Completamente distintos.

¿Cuántas veces fuiste a comprar un producto que parecía ser maravilloso y cuando lo usaste no funcionó como esperabas? Aquí te ayudamos, con unos simples pasos, a que descubras frente al espejo cuál es tu tipo de piel para puedas cuidarla como corresponde. Ah, tené en cuenta que, con el paso de los años, los cambios hormonales y hasta la alimentación o la falta de hidratación, harán que tu tipo de cutis cambie.

Hasta hace unas décadas sólo se hablaba de tres tipos de piel, pero los avances en dermatología y cosmetología ampliaron el espectro:

Piel normal. Generalmente, posee apariencia tersa y textura muy suave, gracias a la ligera capa de grasa en la superficie que no llega a darle brillo aceitoso; está bien hidratada y se caracteriza por tener los poros diminutos y cerrados, lo que impide la formación de puntos negros producto de las impurezas; tampoco presenta descamación ni la consecuente sensación de tirantez.

Piel seca. Este tipo de cutis no tiene humedad y generalmente sus poros son finos, lo que da apariencia opaca; es áspera al tacto, de fácil descamación e irritación, más propensa a agrietarse y envejecer con rapidez. Debe evitarse el uso de jabones y productos que incrementen la resequedad, en tanto que cremas y desmaquillantes deben ser hidratantes y nutritivos.

Piel grasa. Se caracteriza por tono rojizo en ciertas zonas y/o pálido y amarillento en otras; su apariencia es gruesa, hay brillo excesivo, así como granitos y puntos negros (igualmente en espalda, pecho y brazos), puesto que las glándulas sebáceas producen grasa en exceso, lo que ocasiona la obstrucción de los poros  y que el maquillaje se escurra. Si no se cuida bien, se pueden apreciar bultos de grasa y puntos negros, que consisten en la propia secreción de la grasa que se ha oxidado por el contacto con el exterior.  Es indispensable una cuidadosa higiene, además de tratamiento de hidratación permanente.

Piel mixta. La apariencia es brillante o grasa en algunas regiones, por ejemplo, la llamada zona T (frente, nariz y mentón), mientras que mejillas y contorno de los ojos tienen un poco de resequedad; en este tipo de cutis los poros llegan a estar dilatados y hay cierta tendencia a lospuntos negros. En la foto de L’Orèal encontrarás la forma de descubrir si tenés este tipo, fijate:

Piel sensible. En su superficie hay finísimas fibras nerviosas que inmediatamente se mueven ante el más mínimo estímulo (sol, contaminación y/o cosméticos), señal que se manifiesta como irritación, picazón y erupción. Tiende a resecarse e, incluso, a generar alergias, por lo cual requiere de productos especiales llamados hipoalergénicos; no es extraño encontrar personas con este problema que, además, tienen el cutis graso o seco.

 

 

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